Te enamoraste de mí, pero la verdadera pregunta es, quién sabe cuándo te has enamorado. O si lo has hecho.
Cuándo sucedió, quiero el momento preciso. Fue cuando te llamé esa vez sin más?
O cuando no te llamé por teléfono por orgullo?
Cuando te perdí que hora era? Pasó de día mientras trabajabas, o en la noche cuando no podías dormir?
Cuando dejamos de ser un "nosotros" y te convertiste en un "yo"... y no hablo del momento en el que me miraste y me lo dijiste con tus ojos..., me refiero a cuando ya habías decidido por mí también.
Miro hacia atrás y nos veo como una película, trato de imaginar tu expresión, el momento exacto en el que pensaste que yo ya no era yo, la mujer para ti.
Quizá fuera ahí, mientras yo me reía y tú estabas un poco triste pero yo estaba tan contenta que no me di cuenta. O, mi amor, fue antes?
Voy aún más atrás.
Tal vez fue esa pelea donde te pedí muchas veces perdón y tuviste náuseas o mirando a tu alrededor te diste cuenta que podías conseguir algo mejor.
Quizás te desenamoraste cuando tu caricia pasó de la pasión a convertirse en dulzura, cuando ese traje que te gustaba de mí era sólo tela, aunque fuera caro.
Todavía no tengo claro si puedes prescindir de mí. No, no se deja a una persona por eso, se deja cuando sabes que puedes estar mejor sin ella, de lo contrario no sería tan malo.
Cuando sucedió?
Y sobre todo, cómo no pude darme cuenta?
Pero ahora decido yo. Y eso, todavía no lo sabes...
jueves, 5 de enero de 2017
Te enamoraste de mi
sábado, 24 de diciembre de 2016
Feliz Navidad amigos
Día como hoy, hace muchos años, descubrí una forma diferente
de ser yo misma.
Hay a quien no le gustan las máscaras, lo entiendo, pero
también es verdad que es otra forma de darse a conocer, no solo como persona,
también con anhelos y frustraciones a
los que la vida te enfrenta.
Nueve de la noche, acabada la cena y todo recogido, me
siento sola en una casa llena de personas. En aquel momento no entendía lo que
significaba la soledad, ahora sí.
No hay mejor regalo que encontrar una mano amiga sin importar
de donde venga. ¿Soñamos juntos?
Siempre me he considerado una mujer con suerte, ya no en el
aspecto económico pero si en encontrar personas,
personas que quiero mantener en mi vida
y que me lo demuestran a pesar de todo.
Sé que no soy fácil de entender, a veces ni yo lo hago, pero
sí sé reconocerlo y agradecerlo.
Este año ha sido una pesadilla, he perdido más de lo que
creía superar, he encontrado nuevas personas en las que confió mis secretos y
mi confianza.
No lo voy a negar,
todo lo que merece estar en mi vida, necesita afrontar muchas barreras, unas
veces reales y otras imaginarías.
Tampoco voy a negar
que una vez superadas, son parte de mí.
Doy gracias a la vida, casi sin darme cuenta me ha mostrado
lo que realmente es importante, echar de menos a personas irreemplazables, no
darle importancia a lo material, incluso hacer el ridículo si alguno de los dos
soles que mueven mi mundo te lo piden.
Estoy muy orgullosa de mis 40 años y de las personas que a pesar de todo han estado a mi
lado, como tú (ya sabes quién eres) estarás siempre mi en vida.
Feliz Navidad amigos. Gracias.
Enmanuell L 24 de Diciembre de 2016
martes, 13 de diciembre de 2016
Lo mejor de ti...
Lo mejor de ti es que no tienes ni idea de la sensualidad que desprendes en cada movimiento inocente, de que sin querer irradias luz y proyectas sombra sobre cualquiera que se te coloque al lado. Inundas de magia con cada mirada, con cada palabras, a cada momento, a cada historia que cuentas.
¡Cómo cuesta no engancharse de ti!
Confieso que cada vez me es más complicado no quererte...
jueves, 1 de diciembre de 2016
Reflexiones a fin de año .
Comienza un mes en que, por tradición, tendemos a recordar
los once meses restantes.
En la madrugada, en mi soledad, recopilo los momentos más
intensos. Ha dado mucho de sí este año.
Comencé con la pérdida de uno de mis referentes, el dolor y la
tristeza luchaba con mi incredulidad.
Fue todo muy rápido, mi cambio de vida, tener las fuerzas
para luchar y comenzar de nuevo al mismo tiempo que mantenía mi pasado
presente.
Ver como se apagaba otra de las luces que me marcó, me hizo
valorar a las personas que siempre tuve a mi lado y quizás no valoré hasta el punto
que, sin ser de mi sangre, me desgarraría
el alma.
No hay tiempo para dejarte caer, ya no por ti, si no por lo
que más puedes amar en la vida y dependen de tu sonrisa.
Un mes más tarde pensé que mi alma se partía, que no podría soportar
el dolor, que incluso las despedidas más inesperadas merecían su tiempo, de luto y
de dolor. No debería ser lícito que una
madre marche sin tan siquiera un adiós.
Encuentras un vacío en tu interior, te sientes huérfana de
una manera muy extraña, ya no eres una
niña, se supone que no debes buscar protección, y es en ese momento que cuando
te das cuenta que, incluso si lo buscaras no encontrarías ese calor, tú eres la madre, la que tiene que ser fuerte
y tener valor.
Llega el color, una nueva ilusión, no eres la misma persona
pero lo intentas de todo corazón, la música,
los nervios de tus hijos, sientes la ilusión a cada paso recorrido con devoción.
Ríes, lloras, te emocionas, les sigues orgullosa, no importa la
distancia, verles sonreír te ayuda
manteniendo la razón.
El verano te sorprende, la distancia solo la dicta un avión
y la ilusión.
Un nuevo reto se presenta,
gente nueva, relacionarse con desconocidos solo es la condición.
No es fácil dejar tu zona de confort, te arriesgas de nuevo
al desengaño, a darlo todo exponiéndote al dolor. He cambiado, soy una mujer diferente, fuerte y con valor. Lo daré todo por ellos, poco a
poco esconderé mi dolor.
Conoces gente diferente, máscaras que cubren su propia vida
y al unirse lo dejan todo en un rincón. Unas
te sorprenden manteniéndose en tu vida sin dilación. Otras te desilusionan, tú le diste tu
confianza, le abriste tu casa y te pagaron con traición.
Este año ha sido un ciclón,
aunque hace días que pienso que todo tenía su razón.
Al acabar el año brindaré por los que se han ido, siempre
los llevo en mi mente, brindo por los que han llegado de sorpresa y sin
razón, brindo por mis hijos que son mi
motor.
Doy gracias por mi vida y lo digo de corazón.
Enmanuelle L 1 de Diciembre de 2016
viernes, 11 de noviembre de 2016
Siempre tuya
Frente al espejo observo mi piel erizada, delata el
nerviosismo que me produces. Durante la
tarde me he planteado una y otra vez rechazar tú visita, al tiempo mi cuerpo se
deleita recordando nuestra última cita.
El tacto de tus dedos sobre mi piel, no deja duda, necesito
volver a sentirte.
El conjunto rojo que
he escogido es todo lo provocador que deseo, transparencias, encaje e
insinuantes rasgos incitan a seguir el camino que debes seguir.
El telefonillo me sobresalta, un todo corto y contundente,
como tú.
Busco mis zapatos con nerviosismo, el ambiente es el adecuado, velas recorren el largo pasillo que nos
separa.
Bajo la puerta, la
blanca luz del ascensor anuncia tu llegada,
mi corazón se acelera sin poderlo evitar.
Mi respiración se agita,
la barrera que nos separa se disipa, frente a mí tus ojos con intención
abrasadora me desafían, no pienso dejarme avasallar, esta noche serás mío
sin opción.
Nuestros labios se entrelazan jugando con el deseo que nos
invade, me dejo llevar por mi instinto
rodeando tu cuello con mis brazos, en cuestión de segundos nuestros cuerpos reaccionan, tu virilidad se hace patente, recorres con la
palma de tus manos mi cintura deseando liberarla de mi tentador picardías.
Muerdo tu labio inferior sonriéndote, deja de jugar, eres mío
desde ahora.
Cubro tus ojos de
color rojo seda, dejas que te guié, paso
a paso recorremos el pasillo que nos separa hasta mi dormitorio, no opones resistencia, dejas que desnude tu
cuerpo entre besos y caricias.
Tú aroma me apasiona,
te disfruto recorriendo cada centímetro de tu piel. Tus manos traviesas desean
entrar en juego, desafían mi imaginación, quiero ser yo quien te haga
disfrutar.
Dejo caer tu cuerpo sobre mi cama, deslizo tus muñecas al
cabezal, fijándolas con mimo al él.
Tus labios se apoderan del ansia que me invade, inhalo
suspiros de placer de tu boca, despertando en mí la amante sumisa.
jueves, 13 de octubre de 2016
Fin de noche
Una noche más el trabajo está siendo intenso, las comandas
no dejan de salir y en la cocina el trabajo parece no adelantarse.
Ya casi no escucho el atronador sonido que accede del
exterior, cientos de personas hablando al
mismo tiempo, tarareo la misma canción una y otra vez sumergiéndome en
el trabajo.
Horas después el silencio comienza a hacerse notar, los últimos
clientes se despiden entre sonrisas de los camareros que los han servido, estos
últimos, toman asiento en la larga mesa que ya han preparado para disfrutar de
la cena antes de dar por terminada la jornada.
Me queda poco para unirme a ellos, por la puerta falsa pido
ayuda a uno de mis compañeros, su tétrica sonrisa acompañada de un ´´es cosa
tuya´´ me devuelve a la cocina.
No tiene mucha importancia, cuando acabe regresare a casa y
podre evadirme de todo.
Ya todo ha quedado en su lugar, dejo la bayeta cerca del
pomo de la puerta satisfecha de mi trabajo, sin haberme percatado el silencio
lo envuelve todo, mis compañeros deben de haber cedido al cansancio y han
decidido irse.
Apago las luces, al fondo el destello del salón me llama la atención,
tras la puerta la escena me deja
paralizada, mis compañeros continúan sentados en sus sillas, mudos, con la
mirada fija observando la zona de los aseos.
Tres golpes secos suenan en la puerta de entrada,
instintivamente acudo sin pensarlo, un grupo de hombres, con signos de haber
luchado entre sí, están frente a mi riendo a carcajadas con garrotes en sus
manos entran a la fuerza en el local, nerviosa corro hacia mis compañeros.
Los gritos de auxilio que proceden de los aseos me
aterrorizan, el dueño del local está siendo apaleado por varios hombres,
increpo a uno de mis compañeros pidiéndole que acuda a su ayuda, con voz
temblorosa solo es capaz de llorar al ver la ferocidad con la que están acabando
con la vida del dueño.
Corro sin pensarlo a pedir ayuda, tiene que parar el ataque,
en mi huida un golpe seco me hace caer al suelo.
No sé el tiempo que ha transcurrido, me despierto sobre una
cama sin poder moverme, mi vista es borrosa, reconozco ese perfume, mi brazo
recibe una caricia, la pena me invade al reconocerlo.
´´No debería ser yo quien hiera esto´´ su mano recorre mi
cara cerrando mis ojos, mis las lágrimas
comienzan a fluir, un sonido seco rompe el silencio.
martes, 5 de julio de 2016
Te perdono
Te perdono
Perdono tu osadía, tu atrevimiento al querer entrar en mi
vida.
Perdono tu juego, el
morbo que te movía.
Perdono los momentos en los que me atraías.
Perdono tus palabras, siempre tan correctas y atrevidas.
Perdono la primera cita, esa cita impregnada de picardía.
Perdono el primer viaje juntos, el nerviosismo que nos unía.
Perdono el primer café, quise jugar y no sabía que ya me tenías.
Perdono el primer beso,
furtivo, deseado y a escondidas.
Perdono el deseo, la lujuria, el fuego que me producías.
Perdono el paso de los años, tu saber estar en mi agonía.
Perdono el reencuentro, te buscaba y lo sabias.
Perdono tu cariño, tus caricias, tus suspiros y tus alegrías.
Perdono tu olvido, tu dejadez y lo poco que aporte en tu
vida.
Perdono tus palabras vacías, la tristeza que me recorría.
Perdono tu indiferencia, tu astío y tu paciencia con este
amor mio.
Perdono mi perseverancia, los años que te he amado con
ansia.
Perdono mis locuras, en mis noches más oscuras.
Perdono mi insistencia, creía tenerte tan cerca.
Perdono mis arrebatos, no entendía que tu amor era solo a
ratos.
Perdono mi niñez, tú me hiciste mujer.
Perdono dejarte en mi olvido, no sin antes agradecerte lo
vivido.
Perdono buscarme un nuevo sueño, un futuro más a mi estilo.
Perdono ser como soy, la vida ha contribuido.
Perdono estar orgullosa de lo que he conseguido.
Te perdono galán, sin ti no habría sobrevivido.
Enmanuell L 5 de Julio de 2016
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