martes, 25 de junio de 2019

Carta a un desconocido


Debo reconocer que escribo por instinto, que la vida me ha cambiado, mi objetivo no es el mismo.

Me cuesta escribirte, porque te imagino diferente, distinto, soy fiel, mis palabras las dicta mi musa, para mi tan real, tan lógica, tan loca e incoherente.

Mi primer pensamiento hacia ti….. tus labios, carnosos, provocadores, lascivos, incluso indecentes.

Tus manos, grandes, suaves, seguras, provocan mi mente.

Tú talante, formal, respetuoso, un punto morboso y si lo piensas fríamente, la tristeza lucha vagamente.

Es un momento que tienes ganado, sin pretensiones, paciente, desafiando mi mente.

Muchas dudas te he desvelado, mis miedos quizás los he ocultado, tenerlo es prudente.

Te conozco bien, la vida me ha enseñado, un tierno seductor, palabras dulces y atrayentes, en tono acaramelado seduciéndote lentamente.

Te apetece jugar, eres inteligente, un juego que ya has ganado, un trofeo  fuertemente deseado.

¿Seguro que deseas salir de tú  mundo acomodado, cronometrado, perfecto, sin lugar para lo inesperado?

Jugar siempre me ha gustado, he aprendido, he disfrutado, sorprendiéndome al comprobar, que mis limites aun no los he encontrado.

Me siento extraña escribiendo este “relato”, no describo una escena, un momento, un beso deseado.

Despojo mi alma un desconocido, que pareciera, conozco hace años.

Quizás he comprobado que cada momento vivido ha sido deseado, sin importar el futuro, ni tan siquiera el pasado.

Me gusta ser quien soy, me lo he ganado, hacerme sentir una niña de nuevo, ha sido tú mejor regalo.



                    
                                                 Enmanuelle L 26 de Junio de 2019