lunes, 15 de junio de 2026

Soy como el Ave Fénix, debo morir de dolor entre mis demonios, para resurgir con fuerza.

 Esto es lo que necesito, mi lugar, pasear entre la gente, observando. 

Sé que continuo teniendo mis ¨fallos¨, pero también sé que puedo controlarlos cuando estoy en paz.

Esa paz que tanto 

necesito, que no es otra cosa que la vida empujándome hacia mi destino.

Que extraño sentirse bien sentirse bien en medio de tanto desconocido, hace bastante tiempo que mi mente no siente este nivel de paz, debo conseguir buscar estos momentos que me dan tranquilidad, paso a paso, volveré a estar bien. 

Siempre he sido valiente, más de lo que me exigían, lo sé, no siempre lo he creído y a sido la causa que a provocado en ocasiones, que mi mente me abandone, literalmente, cuando me ocurre pierdo la noción de la realidad, mi cuerpo experimenta tal desgaste de energía que necesito varios días para recuperarme, no es locura, es un síndrome provocado por no saber dejar que cada cual tenga sus experiencias en la vida e intentar que no sufran, dejando mi vida a un lado y convirtiéndome yo en la persona sufridora. 

Tranquilos, no es peligroso, solo para mí, también es ¨fácil¨ la recuperación, dejar que la vida fluya para todos, incluida yo. 

 Que duro y que fácil es a la vez caer en una rutina que te hunde sin darte cuenta. Sin en cambio lucho por conseguir  mi libertad de una jaula  que yo misma he construido 

.

Que pocos kilómetros separan mi jaula de la paz que siento en estos momentos. 

¿Por qué culpo a los demás? Sé donde y como quiero estar, pero no lo sé diferenciar, tantos años bajo la presión de que se debe hacer, de tanta responsabilidad, incluso abarcando más de lo que mi cuerpo puede soportar y solo por eso, mi cuerpo tiende a enfermar y me abandona. 

Me obligo a sufrir por los demás, a veces sin ser consciente que ya tienen sus alas, su libertad y el derecho a equivocarse y rectificar. 

No quiero volver a ver a mis hijos sufrir por mi salud, les hago daño sin ser consciente, solo porque creo que puedo evitar que la vida los pueda lastimar. 

Unos pocos kilómetros han echo falta para hacer lo que me gusta de verdad, escribir sin más, sin poner excusas, solo una pluma y una servilleta de un bar. 

Descargo mi alma y se libera ya que escribo lo que me ahoga al hablar, voy a visitar a una sícologa que me enseñe los pasos que debo dar y no es que no los sepa hacer, pero ha habido mucho dolor en mi vida que no se sacar por mi misma. Me duele haber acudido a personas que siempre me habían ayudado y empujarlas a darme de lado. El pasado no vuelve para rectificar, tampoco tengo claro que lo pudiera evitar pero si, desde aquí, pedirles perdón y dar las gracias. 

Gracias vida por volver a darme fuerzas, metas y oportunidades. 

Tener lo necesario es tan simple y tan fácil que nosotros mismos buscamos como complicarlo. 

La belleza se encuentra en cualquier lugar, escribiendo, en las caminatas al amanecer que me dan serenidad, la brisa que respiro en esta playa, que me ha quitado diez años sin pedirlo,  me aporta tranquilidad, los colores de la naturaleza, las flores....

Aquí en una plaza escribiendo, los niños jugando con sus padres, las palomas, nada me molesta, sonrío aunque el alma aún duele, pero en este momento estoy en paz. 


Enmanuell L 15 de Junio de 2026



martes, 26 de mayo de 2026

Tu esencia

Par mi es esa la excitación, despertar en ti l sensación de lujuria, el deseo de lo prohibido, ese beso que penetraba en nuestras almas poseyendo lo que deseábamos.
No era puro sexo, era la entrega de nuestros cuerpos fluyendo en llamas, sabiendo que teníamos lo prohibido y nos excitaba.
Eras mi dios en cuerpo humano, el placer deseo.
Tanto he buscado en vicios vanos, sin encontrar lo que tú cuerpo me daba como humanos.

sábado, 4 de abril de 2026

Siempre seras tú

 Despierto acurrucada en mi sofá, los rayos del sol acarician mis ojos. Me mantengo inmóvil diez minutos, recordando la noche anterior.

Sin darme cuenta he vuelto a desear que sus manos esculpan mi cuerpo, a sufrir sus silencios, a desear sus besos en mis labios y mi sexo. A sentir su pasión y sus deseos más ocultos.

Consciente de mis pensamientos, decido darme una ducha, dejar que sea el agua quien desvanezca cualquier pensamiento que encienda mi cuerpo. Me dirijo a ella descalza, deteniéndome a prepararme un café, al tiempo que dejo correr el agua de la ducha hasta alcanzar la temperatura que deseo.

Frente al espejo, observo mi cuerpo, la sensación de sus manos recorriéndome, sacude mi cuerpo haciendo que mis pechos se ericen.

Mi mente desea borrar mi pensamiento, sorbo un trago de café, si no  me doy prisa,  volveré a llegar tarde al trabajo.

Deslizo la puerta de la ducha, dejando salir el vapor contenido, tras recuperar el aliento, accedo a ella sintiendo el agua abrasador acogiendo mis pies, es perfecto para despejar mi mente.

Pierdo la noción del tiempo dejando caer el agua por mi cuerpo, sintiendo como la cascada  de agua caliente, resbala por mi cabello, golpeando mi cuello. Cierro mis ojos dejándome seducir por el minucioso masaje que me recorre.

Sin casi ver, cojo del estante el gel con aroma a rosas, la crema aromatizada me traslada de vuelta a un mundo de deseo, imaginando que sus ojos me observan, deslizo mis manos por mi cuello, dejando tras de sí, una senda aterciopelada, separándose cada una de mis manos a mis pechos.

Les dedico los mimos que sus manos disfrutarían, mis caderas contoneándose al ritmo que mi deseo crece, mi sexo reclama caricias sumisas.

El gel vuelve a fundirse en mi mano, dejando mi cuerpo cubierto de espuma, dibujando el sendero entre mis pechos y el centro de mi deseo, un escalofrió me recorre, siento sus ojos  tras la mampara, su mirada me incita a disfrutar, la sonrisa que me dedica hace que mis dedos jueguen con mi clítoris ansioso y empapado de deseo.

Gemidos acompasados con el temblor de mi cuerpo, hacen que mi cuerpo comience a sentir debilidad, haciéndome caer de rodillas en la ducha, sumergiéndome en el placer de entregarle cada uno de mis orgasmos
No hay duda sostenibler que y o pueda rebatir, eres la unica persona que es capaz de rescatar cada uno de mis deseos reprimidos .
Eres mi maestro y  mi ilusiòn 

lunes, 17 de noviembre de 2025

Mi soledad y yo

Hay una gran diferencia entre estar sola… y sentir soledad.
Estar sola es un acto de amor propio, una cita contigo misma. Es poder mirarte al espejo y reconocerte, sin necesidad de testigos ni aplausos. Es servirte un café y disfrutar el silencio sin que te pese. Es dormir en la cama entera y no sentir vacío, sino espacio. Es caminar despacio, pensar bonito, curarte con calma. Estar sola, a veces, es elección… y otras veces, es simplemente la vida acomodándote donde puedes florecer sin ruido.

En cambio, la soledad… ay, esa sí duele.
Esa no tiene que ver con cuántas personas te rodean, sino con cuántas te miran sin verte.
La soledad te abraza aunque estés rodeada de risas, te acompaña incluso cuando hay música, y te recuerda, en medio de todo, que te estás sintiendo invisible.
La soledad no está en las paredes vacías, está en el alma cuando ya no hay quien te escuche de verdad,  tanto no ser comprendida.

Pero te voy a decir algo, mujer bonita: estar sola no es estar incompleta.
La soledad enseña, sacude y también te despierta. Y si la aprendes a mirar sin miedo, un día te das cuenta que esa soledad fue el espejo que necesitabas para encontrarte de nuevo.

Así que si hoy estás sola, disfrútalo.
Si te duele la soledad, abrázala.
Porque de ambas se sale más fuerte, más sabia y con un brillo distinto en la mirada.
La soledad es una aliada que te enseña a madurar.

Enmanuelle L 17 de Noviembre de 2025

domingo, 16 de noviembre de 2025

Borre una parte de mi vida

Hoy borré nuestra primera conversación, pero antes la leí con antelación.
Fue cómo ver nacer una semilla, ponerse verde, florecer y luego marchitarse. 
Todo pasó con una velocidad increíble un deseo desbordado y  pienso, fue real?. 
Me quedé con  algunas líneas, fragmentos de poemas y que despertaron mi curiosidad y ese amor invisible.
No somos nada, jamás fuimos nada, sólo palabras que se llevó el viento, un amor inventado para no morir de realidad.
Tuvimos esa  conexion inmediata, no tiene nada de malo, pero con los años, te vas dando cuenta que el amor hay que construirlo y que la honestidad con nosotros mismos, nos ayuda a no lastimar a los demás.
No tuvimos esa  responsabilidad afectiva al despedirnos, saber agradecernos el calor y el amor que nos dimos, no dar por hecho que el silencio haría su trabajo. 
Ignoremos y aprendimos a  invalidar el sentimiento ajeno, esa violencia psicológica que se ejercía , no se trataba de ser héroes o villanos, se trataba  de no lastimar un corazón ajeno. 
No volvi a ser la misma,  así hubieran sido dos atardeceres, si lo malo no era llegar a un corazón y desordenado, lo malo era  irse y no recoger el desastre producido.
En fin, borré los mensajes, como las huellas que una vez me llevaron a ti para no volver jamás sobre mis pasos.

Enmanuelle L 16 de Noviembre de 2025

martes, 4 de noviembre de 2025

Vive la vida

"Si algo me está enseñando la vida,
es que no hay que hacer demasiados planes,
que todo puede cambiar en tan solo un momento, que hay que aprovechar cada oportunidad, que hay que saborear cada segundo, cada instante.
Si algo nos está intentando decir la vida,
es que vamos a vivir solo una vez,
que esto solo dura un ratito, que somos frágiles y que si hoy estamos vivos mañana puede que no.
Si algo nos está recordando la vida,
es que no hay que esperar a que llegue otro día ni otro instante, ni otra ocasión
y que hay que lanzarse sin miedo, a vivir cada bendito momento.

Enmanuelle L 4 de Noviembre de 2025

miércoles, 29 de octubre de 2025

Curando mis heridas

A veces me confundo, me miro al espejo, suele ser en la noche, cuando nadie detiene su mirada en mí , aunque últimamente, ya nadie lo hace.
Pienso que soy yo quién  los alejo, que soy la enfermedad, que soy la tristeza, la lágrima y la desesperación, el miedo o ese mal carácter que a veces se escapa de mí como si tuviera vida propia y me hundiera en un oscuro pozo, sin voz.
Me  convenzo de que todo eso me define, como si un cúmulo de sombras  hubiera  quedado a vivir en mi corazón. Pero no es así.

Yo no soy enfermedad.
Yo no soy tristeza.
Yo no soy  miedo ni rabia.
Yo soy mucho más.

Lo que siento, lo que me pesa y lo que me duele, son heridas que aún no han sanado. Cicatrices abiertas que gritan porque necesitan ser escuchadas, comprendidas y, sobre todo, abrazadas. No con rechazo, no con vergüenza, sino con amor.

Pienso por un momento: ¿qué pasaría si en lugar de juzgarme por mis sombras, las miraras como señales de algo más profundo? La ira no es más que un grito de mi interior pidiendo paz.
Mi tristeza es un río que me recuerda que aún hay algo por soltar. 
Mi miedo es solo un guardián que me avisa que estás a punto de dar un paso importante. 
Mi mal carácter, tantas veces condenado, puede ser la expresión desesperada de un corazón que pide atención y ternura.

No me voy a  castigar por sentir.
 No soy débil por llorar aunque me duela , ni mala por enfadarme, ni insuficiente por tener días oscuros. 

Dentro de mi existe una fuerza inmensa, un centro de luz que no se apaga aunque yo crea que vivo en penumbra.
 Lo demás son capas, aprendizajes, experiencias y heridas que poco a poco se pueden transformar.

Sanar no siempre es rápido ni sencillo. Requiere paciencia, compasión contigo mismo y la valentía de mirar de frente lo que duele.
Pero cada pequeño paso hacia mi interior, cada acto de amor propio, cada respiración consciente que me recuerda que siguo aquí, es un avance. Y créeme: se puede sanar.

La vida no me trajo hasta aquí para que viviera atrapada en mis heridas, sino para que, a través de ellas, descubra tu grandeza. Permítirme  el perdón, la ternura, la aceptación, ahora inimaginable , es posible No se trata de negar lo que siento, sino de abrazarlo y transformarlo.
 Porque en lo más profundo, yo no soy el dolor, soy  la medicina que lo puede sanar.

Hoy me mírare  al espejo y recordaré: “No soy mis heridas, soy el amor que las cura”. ✨

Enmanuelle L 29 Octubre de 2025