miércoles, 7 de octubre de 2026

Cuando la espera es por un familiar.

El pasillo estaba en silencio, salvo por el suave zumbido de las luces del techo.

En la puerta, un pequeño cartel indicaba 239. Frente a ella descansaba un carro lleno de vendas, guantes, medicamentos y papeles cuidadosamente ordenados. Parecía haber quedado allí por un instante, como si quien lo empujaba hubiera tenido que detenerse de repente.

Al fondo, dos figuras caminaban lentamente. Nadie parecía tener prisa.

Entonces se abrió la puerta 239.

Una mujer asomó la cabeza y miró el pasillo. Durante unos segundos no dijo nada. Solo observó el carro, las luces y el largo corredor que se perdía en la distancia.

—¿Ya está? —preguntó alguien desde el interior.

Ella sonrió.

—Sí. Ya está.

Cerró la puerta suavemente y siguió caminando.

Y por primera vez en mucho tiempo, aquel pasillo de hospital le pareció el camino hacia algo nuevo, no hacia algo que terminaba.

Enmanuell L Miércoles 7 de Octubre de 2026