martes, 23 de junio de 2015
Noche de San Juan
Esta noche es mágica y especial.
Es la noche de San Juan, noche en la que todos nuestro deseos, surgen sin espera de su escondido lugar.
Yo voy a desear, por cada paso que mi cuerpo entre en el mar.
Deseo que tus sueños sean mi morada, sin posibilidad de dejarte descansar.
Deseo que las olas sean tus besos, simulando la bravura del mar.
El dulce canto de las sirenas, serán tus gemidos ahogados, hundiéndose en mi mar.
Esta noche deseo, que solo en sueños, conmigo encuentres la felicidad.
Dejaré que la brisa acune mis deseos, en esta noche de San Juan .
Enmanuell L 23 de Junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
Destino....placer
Viajar a Argentina siempre había sido uno de mis sueños, tras seis meses ahorrando al fin tenía en mi
mano el billete de avión con el itinerario a seguir, la semana que iba a visitar ese país.
Una noche cerrada, deje atrás España para cumplir mi sueño,
doce horas de viaje sin transbordo, un sinfín de incógnitas que descubrir al pisar suelo
Argentino, hacían que mi estado de nerviosismo aumentara.
Las azafatas, con su innegable acento seductor eran muy
amables y amigables. Descendí cada uno de los escalones que pondrían bajo mis
pies mi sueño.
El clásico silbido de mi móvil, avisándome de los mensajes
recibidos, hace que baje de mi nube.
Entre ellos, recibo uno del chico que siempre me hizo sonreír con su simpatía y
lo provocador de sus palabras.
Una sonrisa pícara aparece en mi rostro, ahora seré yo quien
le rete, ya que él no sabe de mi viaje a su país.
Sabiendo de antemano cuál es su trabajo, localizo la ruta
que día a día realiza.
Esteban es un chico moreno, algo mayor que yo, de ojos
marrones y cálida sonrisa.
Las puertas del bus al fin se abren, frente a mi Esteban
uniformado no se percata de la presencia de una española al saludarlo, para él
es común debido a la emigración.
Realizo religiosamente el pago de mi billete, su perfume me
embriaga al sentirlo tan cerca y pensar que ahora soy yo, quién puede jugar.
Recorro el estrecho pasillo hasta quedar tres filas tras de
él, durante quince minutos lo observo, quiero asegurarme que es él quién busco.
Le comento sus publicaciones esperando su reacción, le incito a imaginar mi cercanía, saber cómo
actuaria al sentirme. Con cada parada Esteban, no duda en revisar su celular y contestarme. Sus
suaves manos teclean las letras con dulzura, desde mi asiento, la comisura de
sus labios al responderme me eriza la piel.
Mi mirada fija sobre él, llama su atención, su mirada, penetrante
por el retrovisor, se fija en mi corto vestido, me recorre lentamente con ella sin apenas disimular. Parada a
parada, los pasajeros dejan lugar a un silencio deseado.
Soy su única pasajera recorriendo los pequeños barrios, su mirada continua fija en mí, recibe un nuevo mensaje mío ¿qué ocurriría si solo estuviéramos
los dos en este momento?
Su respuesta no tarda en llegar: Te invitaría a sentarte
junto a mí.
Sin apenas dudarlo, recorro los pocos metros que me separan
del asiento del copiloto. El calor comienza a ser agobiante. Sin cruzar palabra
alguna, me mira y sonríe.
-¿Qué harías si eso ocurriera?- dejo que mi lengua sacie el
calor de mis labios sabiendo que su mirada será mía.
- Desearía ver como desabrochas
uno a uno los botones que oprimen tu pecho.- Sonrió el ver su contestación en
mi móvil, dejándolo después sobre el salpicadero.
Me giro sobre mi asiento, quedando frente a él, sus ojos
incitan fuego, su mezcla entre incredulidad y deseo, me reta a continuar. Cruzo mis piernas dejando que sea el juego de
mis piernas quien lo atraiga, rozo mi cuello con la yema de mis dedos, probocándolo
al dejarlos bajar por mi escote.
Los móviles han pasado a un segundo plano, sobran las
palabras, su excitación es patente, sus vaqueros no pueden disimularlo.
Esteban intenta conducir siéndole cada vez más
imposible. Mis pies, descalzos, rozan su
muslo, mi mira fijamente, mis labios húmedos reclaman su atención.
La oscuridad se hace patente, frente a nosotros queda la
terminal, última parada de la jornada.
¿Qué desearías que ocurriera ahora?- mis palabras cargadas
de intención incrementan su excitación. Suspira antes de contestar.
-Desearía que te acercaras a mí despacio.- sin dudarlo me dirijo a mi destino, deslizándome frente a
él hasta quedar apoyada en el volante.
Su cuerpo arde ante mi presencia, su mirada me recorre sin
atreverse a tocarme, se acerca con delicadeza, su mano roza mi pecho sin prisa,
recorre mi cuello y mis labios, ahora es mi respiración la que se entrecorta,
su mano izquierda dibuja un camino sedoso en mis muslos, juega sobre la tela
que me cubre haciéndome gemir. Levanta mi cuerpo con sus brazos, dejándome sentir
su virilidad.
Sus labios pasean rozando mi cara al susurrarme: - ahora desearía besar tus pechos.
El ardor me quema, no articulo las palabras, dejo caer mi
cuello invitándolo a hacerlo. Sus pasos son increíblemente pausados y
placenteros, haciendo que lo deseé.
Desliza mi vestido dejándolo caer sobre mis brazos, desliza mi sujetador
dejando descubiertos mis senos erectos, su lengua deja su huella en ellos, los
pellizca con dulzura al principio, su cuerpo cada vez más cercano al mío,
invita a mis piernas abrirse a su deseo.
Los suspiros que sus dientes despiertan en mí, aceleran su
locura. Siento sus dedos recorriendo mi
ropa interior, suavemente con semi círculos apasionados, mojando de forma
incontrolable mi tanga.
Su boca disfruta mis pechos, su mano recorre con maestría mi
clítoris, siento una oleada ardiente dentro de mí, mis piernas comienzan a
temblar……..
Enmanuell L 11 de Junio de 2015
martes, 2 de junio de 2015
Mi madre es una flor
Hoy plantado una flor, una flor roja, rojo porque es el
color que siente mi corazón.
Tras regarla, la he regado con mucha ilusión, me ha
sorprendido ver en ella la sonrisa de mi madre.
Creo que en eso le parezco yo.
Es una mujer luchadora que nunca ha perdido la sonrisa.
Recuerdo el día que mi hijo pequeño recibió la primera comunión.
Mis padres sentados juntos, era el día de la madre, así coincidió. Mis hermanos
y queríamos darle una sorpresa, un ramo de flores y una inscripción.
Le dedicamos unas letras que llevábamos en el corazón. Ese día
vi llorar a mi madre, de ilusión. Mi padre junto a ella, la miraba con
devoción, se sentía orgulloso de su mujer, la mujer que siempre amo, con todos
los problemas y alegrías que la vida les ofreció.
No es fácil sacar adelante seis hijos, sin apenas medios
pero siempre con mucho amor.
¿Qué es el amor? Para mi es estar siempre cerca, dar alas para volar pero siempre
vigilando como un halcón. Para mi madre continuamos
siendo pequeños y nosotros nos creemos demasiado mayores.
Siempre tenemos ese calor, el calor de mis padres, mi padre
ya se despidió, subió al cielo junto a la virgen que era su devoción, pero mi
madre se encarga siempre, de mantenerlo presente en cada día y cada
celebración.
No importa lo que opine la gente, si los queremos o no los
queremos, ellos jamás entenderán la relación que a los ocho nos unió.
Mi madre nos tiene como a una flor, nos abona y nos riega
cuando se lo pide su corazón. Nos ve crecer y florecer y disfruta cuando
nosotros tenemos nuestra propia flor.
Mi padre y mi madre son nuestro pilar, el centro de nuestra
atención. Los queremos mucho aunque la vida los haya separado antes de tiempo
sin excusa y sin razón.
Ánimo mama, seis besos desde lo más profundo de nuestro corazón,
con el tiempo nos reiremos y brindaremos, todo saldrá bien en la operación.
Enmanuell L 3 de Junio de 2015
lunes, 25 de mayo de 2015
Tu cita, mi cita.
Tras dejar kilómetros de alquitrán con el calor reflejado en
el ambiente, frente a nosotros el azul de un mar embravecido, me invitaste a
bajar mi ventanilla, dejando que la brisa marina se impregnara en mi piel.
Deje que mi mano rompiera delicadamente el programado camino
de la brisa, refrescando mi cara y mi pecho de dulce felicidad.
Sentí el calor de tu
mano acariciando la piel de mi rodilla descubierta, mi vestido, quizás
demasiado corto, ha ascendido por mi cuerpo deseoso de calor.
Mi cuerpo encendido ante tu provocación, incito que mis
dedos jugaran, bajando sin temor la
cremallera que unía la fina tela que cubría mis pechos.
El mar recorrió sin acercarse, cada poro de mi piel,
provocando con su roce la erección de mis pechos. Cerré los ojos disfrutando tu
mirada al recorrer mi cuerpo.
El coche se detuvo frente a uno de tantos chiringuitos que
bordeaban la playa. Degustamos el marisco de la zona acompañado de un
refrescante vino blanco, especial, dulce, adictivo.
Entre risas y un sinfín de confidencias, nuestros pies
descalzos se dejaron mimar por tímidas olas, deseando compartir el secreto de
nuestra cita.
Sentados sobre la blanca arena, me regalaste una concha, deje caer sobre mis hombros mi larga melena
morena.
Tus ojos encendidos, dibujaban el contorno de mis labios
perfilados, tus palabras cada vez más cercanas deseaban robar el primer beso de
nuestra cita.
Un beso desconocido, apasionado, dulce a la vez que furioso.
Te sonreí, deseaba sentir el fuego de tu boca en la mía.
El atardecer cubrió el cielo, el rojizo color del sol
besando el cálido azul del horizonte, erizo mi piel.
El tacto de tu brazo rodeando
mi cintura………
Enmanuell L 26 de Mayo de 2015
miércoles, 13 de mayo de 2015
Te queremos mama
Quizás cuando tenemos a todos nuestros seres queridos, a
solo un paso de nosotros, no somos capaces de decir o expresar lo que sentimos
por ellos.
Hoy mi hija me ha dicho que va a dedicar su graduación a su
abuelo, como también me ha dicho que lo echa mucho de menos y a veces llora recordándolo.
De la misma forma me ha dicho que su ´´abuelita´´ tiene que
estar en su graduación, para ella es importante hacerle saber que es fruto de
su descendencia, y que poco a poco, consigue con mucho esfuerzo, lo que un día
su abuelo le pidió, que estudiara.
En cierta forma somos egoístas, son nuestros padres y siempre
estarán hay para nosotros, somos incrédulos cuando alguno de ellos nos falta,
se rompe esa parte de tu alma que crees protegida por mucho tiempo.
Me siento orgullosa de mi madre, me parezco en algo a ella,
rio aun cuando la vida te golpea, es nuestra forma de afrontar el dolor.
Hoy que soy madre, me siento orgullosa de ella, una mujer
fuerte que dejo de jugar con muñecas para cuidar niños sin casi darse cuenta.
Mi madre ríe cuando no quiere llorar, recuerda a sus padres
al ver la cara de afligimiento de sus hijos, se desvive por aprender y poner en
práctica nuevas tecnologías, haciendo de esa forma uno de sus mayores deseos,
que sus hijos siempre estén unidos ante cualquier adversidad de la vida.
No es fácil, la vida nos ha cambiado, pero continuamos
teniendo claro, que un hermano, es una parte de tu alma que se dividió y que
siempre estará a tu lado.
Gracias Mama, tu risa es llanto, un llanto que nos mantiene
a tu lado.
Te queremos, no lo dudes nunca.
Tus hijos y nietos, tus mejores aliados.
lunes, 6 de abril de 2015
Visita a un desconocido sexy
El viaje había sido planeado tiempo antes sin llegar a
consolidarse, las palabras de aquel desconocido danzaban una y otra vez por su
mente.
No había sido sincera desde el principio, lo que no había impedido
que ambos conectaran de una forma
especial.
Pasado el tiempo, la vida de la chica había cambiado de forma
imprevisible. Tras un periodo de estresante al fin tenía un fin de semana
libre.
La desesperación de la soledad la acompaño un viernes por la
noche, sentirse sola en aquel piso le hizo desear conducir.
Sin rumbo fijo y sin pensarlo, arrastro las llaves de su
coche con tan solo un pequeño macuto con lo imprescindible.
Las luces de las pequeñas aldeas, comenzaron a incrementarse
al dejar atrás ciudades que ella quería olvidar.
Se detuvo justo en el límite de las dos comunidades: ¿Dónde voy? –
pensó al tiempo que tomaba un café solo y bien cargado, revisaba su teléfono cuando
advirtió el último mensaje que él le había mandado.
Quedaban dos horas
por llegar a su destino, recorrió las
carreteras sin cruzarse con ningún vehículo, solo la música la acompañaba con
un volumen lo suficientemente alto como para dejarla escuchar sus pensamientos.
Condujo bordeando la playa, dejándose embriagar por la dulce
brisa de la mar.
El azul del panel la guiaba a su destino, dejando atrás la
playa fue dejando atrás kilómetros del
negro alquitrán que ya le dañaba sus ojos. La sonrisa de aquel chico le hacía parecer
inconsciente al volante, las altas horas de la madrugada, incrementaban el
nerviosismo que sentía al ver las primeras luces de su destino.
Bajo el volumen de la radio, dejándose llevar por el
recorrido que él tanto tiempo describió con orgullo de su pueblo.
Las cuatro de la madrugada, casi imposible encontrar una habitación
libre en aquel pueblo con tanta historia.
Decidió quedarse junto al castillo,
con sus altas murallas iluminadas, tumbada en el asiento de coche, fumaba un
cigarrillo rubio dejando paso a un sueño acogedor en aquella pequeña ciudad que
conocía a través de las palabras de un desconocido.
viernes, 3 de abril de 2015
Los sueños, sueños son, son parte de la vida.
Sé que no leerás esto, ya no lees lo que yo escribo.
Te libero de mí, tu simplemente no has contado de conmigo.
Una parte de mi es tuya y una parte de ti es mía, aunque no
lo sepas tu mismo.
Los años te han enseñado que es el olvido, soy más joven que tú, hasta ahora no
lo había vivido.
Soy alegre y optimista, es parte de mi signo, me derrumbe,
lo admito, yo por ti sentía delirio.
Contigo he subido al cielo y también he descendido al
abismo, todo estaba claro entre nosotros, todo estaba definido, creamos una
´´verdad´´ que no iba contigo.
¿Por qué mentirme si yo sabía que en cualquier momento
alguien se cruzaría en tu destino?
Una mentira ha destruido, lo que no consiguió romper, una relación
indefinida, en la pasión de lo más
prohibido.
Piensas que soy posesiva, no es cierto, hasta ahora, jamás
había querido.
Soy luchadora, incansable, incluso con un poco de delirio.
Luche por ti, como una hiena herida, caí en lo más hondo, en
lo más hondo de mi alma dolorida.
Vive, disfruta la vida, sigues el consejo de alguien
entendida.
No era la mejor forma, de echarme de tu vida, ni el mejor
momento, con una furia desmedida.
Soy culpable de quererte, quererte sin medida, de una forma inconsciente.
en la que acabe herida.
No sufras por mí, se encargó de enseñarme la vida, sobreviviré,
en su tiempo y medida.
Mi alma esta en duelo, llora una parte de mi vida.
Día a día soy más fuerte, no tuve opción a ser niña.
Soñé con un amor, un amor que me daba vida.
Los sueños, sueños son, son parte de la vida.
Enmanuell L 3 de Abril de 2015
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