domingo, 23 de julio de 2017

¿Un deseo por cumplir?


Sonrió  ¿me atreveré a mandarle un mensaje?

Sentado frente a mí, es el centro de la comitiva. Se explica perfectamente, todo el mundo lo escucha con atención.

He sido invitada por uno de los socios y simplemente permanezco sentada observándolo, centrándome en el  movimiento de sus labios, son carnosos y muy provocadores.





Su mirada me busca con disimulo, mis gafas de sol son mis aliadas, sonrió al pensar en su reacción si recibiera un mensaje mío en este momento.

Me gusta jugar ¿por qué no hacerlo?

Creo que se ha percatado de mi maliciosa sonrisa, es lo que me decide a hacerlo.

- Tengo una duda – permanezco atenta a su reacción, no puedo reprimir morder mi labio inferior al ver como acerca su mano al celular, todo parece suceder a cámara lenta,   su mano desbloqueando la pantalla, su respiración entrecortada al ver que soy yo quien le escribe, su determinación acompañada de una sonrisa al contestarme.

Por un segundo su oratoria se detiene, su mirada se clava en mí y una intensa sensación recorre mi cuerpo.

¿No debería haberlo hecho?  El sonido de mi móvil acelera mi pulso, dando paso a la certeza, el juego acaba de empezar al leer su mensaje.

-Pregunta-  su mirada se cruza con la mía devolviéndome la sonrisa e incitándome a jugar.

La tarde nos ofrece momentos, solo para dos,  dejando que crucemos mensajes ante la ignorancia de los demás, yo, en un segundo plano, él, barajando con soltura la situación.

Es un juego que ambos disfrutamos, un aliciente que nos hace evadirnos y disfrutar, el peligro de lo indebido consigue que queramos jugar.

El manto de la noche cae sobre nosotros, poco a poco, los socios han comenzado a despedirse , es hora del aperitivo. La distancia entre ambos comienza a disminuir.

La conversación entre los rezagados deja paso a confidencias y risas que todos disfrutamos, tras la cena la distancia entre ambos a disminuido, el roce de nuestras manos es leve y esencial.




Tras la cena, cada segundo robado ante los demás es un triunfo.

La hora de las copas desinhibe por completo cualquier atismo de vulnerabilidad, nos dejamos llevar jugando con las palabras, su mirada se centra en mis labios…

Un nuevo mensaje interrumpe el momento tan deseado, reclaman su presencia y es algo a lo que no se puede negar .

Se despide casi con un lamento..

-Buenas noches, esta noche hablamos ¿estarás?

Dudo mi respuesta pero......


                                                      Enmamuell L 23 de Julio de 2017



5 comentarios:

  1. Sabes dejar en ascuas a tus lectores, llenando de intriga futura.

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  2. Sabes dejar en ascuas a tus lectores, llenando de intriga futura.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Gracias amiga eres un maravilloso ser humano que relee y haces vivir tu imaginación y vivencia tu eres parte de este maravilloso universo te deseo lo mejor y cada que pueda disfrutare de ti .

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