Esto es lo que necesito, mi lugar, pasear entre la gente, observando.
Sé que continuo teniendo mis ¨fallos¨, pero también sé que puedo controlarlos cuando estoy en paz.
Esa paz que tanto
necesito, que no es otra cosa que la vida empujándome hacia mi destino.
Que extraño sentirse bien sentirse bien en medio de tanto desconocido, hace bastante tiempo que mi mente no siente este nivel de paz, debo conseguir buscar estos momentos que me dan tranquilidad, paso a paso, volveré a estar bien.
Siempre he sido valiente, más de lo que me exigían, lo sé, no siempre lo he creído y a sido la causa que a provocado en ocasiones, que mi mente me abandone, literalmente, cuando me ocurre pierdo la noción de la realidad, mi cuerpo experimenta tal desgaste de energía que necesito varios días para recuperarme, no es locura, es un síndrome provocado por no saber dejar que cada cual tenga sus experiencias en la vida e intentar que no sufran, dejando mi vida a un lado y convirtiéndome yo en la persona sufridora.
Tranquilos, no es peligroso, solo para mí, también es ¨fácil¨ la recuperación, dejar que la vida fluya para todos, incluida yo.
Que duro y que fácil es a la vez caer en una rutina que te hunde sin darte cuenta. Sin en cambio lucho por conseguir mi libertad de una jaula que yo misma he construido
.
Que pocos kilómetros separan mi jaula de la paz que siento en estos momentos.
¿Por qué culpo a los demás? Sé donde y como quiero estar, pero no lo sé diferenciar, tantos años bajo la presión de que se debe hacer, de tanta responsabilidad, incluso abarcando más de lo que mi cuerpo puede soportar y solo por eso, mi cuerpo tiende a enfermar y me abandona.
Me obligo a sufrir por los demás, a veces sin ser consciente que ya tienen sus alas, su libertad y el derecho a equivocarse y rectificar.
No quiero volver a ver a mis hijos sufrir por mi salud, les hago daño sin ser consciente, solo porque creo que puedo evitar que la vida los pueda lastimar.
Unos pocos kilómetros han echo falta para hacer lo que me gusta de verdad, escribir sin más, sin poner excusas, solo una pluma y una servilleta de un bar.
Descargo mi alma y se libera ya que escribo lo que me ahoga al hablar, voy a visitar a una sícologa que me enseñe los pasos que debo dar y no es que no los sepa hacer, pero ha habido mucho dolor en mi vida que no se sacar por mi misma. Me duele haber acudido a personas que siempre me habían ayudado y empujarlas a darme de lado. El pasado no vuelve para rectificar, tampoco tengo claro que lo pudiera evitar pero si, desde aquí, pedirles perdón y dar las gracias.
Gracias vida por volver a darme fuerzas, metas y oportunidades.
Tener lo necesario es tan simple y tan fácil que nosotros mismos buscamos como complicarlo.
La belleza se encuentra en cualquier lugar, escribiendo, en las caminatas al amanecer que me dan serenidad, la brisa que respiro en esta playa, que me ha quitado diez años sin pedirlo, me aporta tranquilidad, los colores de la naturaleza, las flores....
Aquí en una plaza escribiendo, los niños jugando con sus padres, las palomas, nada me molesta, sonrío aunque el alma aún duele, pero en este momento estoy en paz.
Enmanuell L 15 de Junio de 2026

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